15 enero 2008

LLEGARÁ OCTUBRE (El Pecho de Andy, Nuevos Medios, 1987)


Tras el Pecho de Andy, nombre prestado de una canción de Lou Reed, se esconde una banda toledana que está entre las más lúcidas e interesantes de España, aunque nunca ha merecido una mención de sus compatriotas en los «100 mejores» o «50 coñazos» u otras listas que las revistas de rock españolas acostumbran elaborar para demostrarnos que nadie es profeta en su tierra. Esta es una verdad tan clamorosa que el disco que comentamos, Llegará Octubre, figura como descatalogado y, por tanto, es prácticamente inhallable en el mercado hispano. La paradoja se agrava si consideramos que tiene una de las mejores portadas que hayamos visto de un grupo español, si evaluamos el notable nivel de las letras (escritas además por un joven poeta amigo de la banda, José Pedro Muñoz Herrera) y si escuchamos las modulaciones de la voz de Miguel Angel García y el virtuosismo del saxofonista Arturo Soriano. Obviamente, estos datos sólo añaden interés a las canciones, generosas en melodía y, sobre todo, talento.



Se inicia con Llegará Octubre, un canto al desamparo y la violencia purificadora: «Los niños del pantano/ ya no amontonan más carbón/ «Somos humanos» dicen/ y escriben versos al amor/ Acuchillan la noche silbando/ cuando alguna voz/ sale de las cenizas para pedir al Sol/ que colme el lodazal». Este tema da las pautas de la atmósfera de los cortes siguientes, con unos punteos de guitarra simples pero efectistas y el saxo como acompañamiento. Se desvanece, con un ritmo a lo Smiths, prosigue la vena poética digna de un Lautremont posmoderno: "Un ladrón en el espejo/ un vecino desangrado/ lava su dolor en ti/ higieniza diariamente su miedo a morir/ Te escupe su noche/ y se derrama entre unas piernas de algodón". La influencia smithiana, sobre todo de la época de Hatful of hollow, es también notoria en Un sospechoso huésped, que tiene una de las frases-paradojas más intuitivamente brillantes del disco: "Alguien demostró que la libertad era solamente una hipótesis". Más pausado, Megalópolis -gran tema- es un canto descarnado sobre las grandes ciudades: "La ciudad se descolgó/ en sarnosos trolebuses/ y alojó en su corazón/ las frondosas cruces de vuestra desolación".


Si hasta aquí el álbum nos ofrecía una infrecuente colección de canciones guitarreras con el apoyo de letras de alto vuelo poético, la vitalidad y el frenesí se reserva para los últimos cinco temas, en un in crescendo que llega a su clímax en la obsesiva Mordiste el polvo, y se modera, aunque no disminuye, en los más estándar pero no menos impactantes El Archipiélago y Tras la lluvia. Antes tenemos dos maravillas pop, En la red y La fe de los necios. En la red se inicia sosegadamente para luego acelerarse con el acompañamiento de unas restallantes guitarras con efecto delay: "En la red/ mi turbia realidad resbala/ como un pez monstruoso y abisal./ Enterrar la locura es/ abrir cavernas en la luz/ vivo en un lugar estereotipado./ Es factor elemental escapar de los rayos del sol,/ la única verdad que conozco,/ u oscilar bajo su candor/ reflejando la muerte en las escamas". La fe de los necios tiene casi la misma estructura de En la red, lenta en las estrofas y más rockera en los coros, con la utilización nuevamente del efecto delay, lo que le confiere una gran intensidad, mientras escuchamos cantar la devastación: "Y un diluvio de planetas roñosos invadió el salar./ Su bandera más impávida/ levantaron todas las rocas/ provocando un estallido infernal./  Y los últimos reyes/ predicaron la paz de los cementerios" .
Para convertir este disco en un desquiciamiento total sólo faltaría Fighting Temeraire, de su primer LP, del que suponemos ya no quedará ni la funda en las tiendas. Habría que decir también que el bajo lo toca maravillosamente Maruge, cuyo verdadero nombre es María Eugenia Muñoz, el baterista Miguel Angel Campos no se excede en ningún momento, y las guitarras de los dos García (Miguel Angel y Francisco Javier) mantienen un sonido pulcro en todos los surcos. En formato CD, se incluyen tres canciones de su EP Coartada, de antología. En suma, he aquí un disco y una banda que oscila entre la ecuanimidad musical y la energía juvenil con igual destreza.


CATEGORÍA: Pop-rock psicodélico español.
VEREDICTO: Notable.
CANCIONES CLAVE: Llegará Octubre, Megalópolis, En la red, La fe de los necios, Tras la lluvia.

LETRAS

LLEGARÁ OCTUBRE

Los niños del pantano
ya no amontonan más carbón.
“Somos humanos” dicen,
y escriben versos al amor.
Acuchillan la noche silbando,
cuando alguna voz
sale de las cenizas para pedir al Sol
que colme el lodazal.
Del sueño eterno de los Justos
venga al pantano
el fuego purificador.
Con dulce incienso vendrá.
Con dulce incienso vendrá.
Debes hablar por mí,
pues de noche he de callar.
Rogad, rogad por mí,
las almas de los niños
duermen aquí.
Negras levitas por el canal
se aproximan sigilosas.
Cruzando el cerco de las sombras
despertarás como las plagas del rosal.
Que árido invierno traerán.
Que árido invierno traerán.

SE DESVANECE
No escupir al aire, no.
Alguien duerme en esa cama,
en estado crítico.
La ruta magnética
de un lejano rosicler
se desvanece,
se desvanece.
La noche brota
entre unas piernas
de algodón.
Gestos mecánicos
quizá reaparezcan
sobre enigmáticos papeles
calados de otoño.
Un ladrón en el espejo
un vecino desangrado
lava tu dolor en ti,
higieniza diariamente
su miedo a morir.
Te escupe su noche,
te escupe su noche,
y se derrama
entre unas piernas
de algodón.
Juegas la negra pasión,
la perfecta escala del amor.

UN SOSPECHOSO HUÉSPED
Contemplas tu figura en el pulido bisel
de un cristal.
Reflejos divergentes juegan a tu favor.
Rutas cálidas se abren desde aquí,
Largos túneles donde se extravió tu mirada.
Y un convoy de palabras, rápidas como arañas.
Alguien demostró que la libertad era
solamente una hipótesis:
se precipitó en la profundidad,
yerto cual ángel caído.
Mide bien tus palabras, mide bien tus palabras.
El Reino Vegetal cae cerca de aquí,
si vienes por mí me descubrirás
nadando en la verde boscosidad
donde la luna se esconde.
Tú has visto la luna descender
sobre las capas doradas
como un sospechoso huésped.
Si el espejo te arrastra hasta la última playa,
donde el porvenir aún se hace esperar
aunque el brazo de la conspiración
arrojase los ídolos al barro hace mucho,
mucho tiempo:
mide bien tus palabras, mide bien tus palabras.
Más trémulos los ojos y a media voz,
cuando al contener la respiración
logras arrancar tu breve canción,
se te despedaza, porque
has visto la luna descender
sobre las copas doradas
como un sospechoso huésped.

MEGALÓPOLIS
En Megalópolis zumba
el dictador de la jungla.
Cuantos al alba
cruzaron sus pasos con él
ponen en venta la piel.
La boca de una pistola
que a ratos se vuelve loca,
ronda buscando la cene en el dulce pastel
de una volcánica sien.
La ciudad se descolgó
en sarnosos trolebuses,
y alojó en su corazón
las frondosas cruces
de vuestra desolación.
En Megalópolis zumba
el dictador de la jungla.
Acariciando en su cuna ángeles de cristal,
multiplicando un puñal
con las primeras luces,
cuando el amor se diluye.
Pocos minutos despejan de niebla
la faz del dragón
en su desnuda prisión.
Qué inocente insinuación,
Hay miradas que emborrachan,
cuando se tiene un jergón
y en los ojos dinamita
para abrir más subterráneos
con los huesos al sol.

EN LA RED
En la red
mi turbia realidad
resbala como un pez
monstruoso y abisal.
Enterrar
la locura es
abrir cavernas en la luz,
vivo en un lugar
estereotipado.
Es factor
elemental
escapar de los rayos del sol,
la única verdad
que conozco,
u oscilar
bajo su candor
reflejando la muerte
en las escamas.
Qué maldita espuma
me retiene,
qué agrio anzuelo
quema mi garganta,
qué alimaña
reina en esta red,
y al amanecer sus dientes pule,
un súbito final me desbarata,
otros como yo
preparan la rebelión.

LA FE DE LOS NECIOS
Mil motores el sueño tendió
sin carriles donde circular,
ni horizonte que temblase
al son de sus golpes.
Dientes de hierro, rechinaban
al robar al mar
vagonetas
vagonetas de sal.
Y arreciaban las piedras
como auténticas fieras.
Lentamente
demolió el tambor el cielo estrellado
y un diluvio de planetas roñosos
inundó el salar.
Su bandera más impávida
levantaron todas las rocas
provocando un estallido infernal.
Y los últimos reyes
predicaron la paz de los cementerios.
Los motores que el sueño tendió
sin carriles donde circular
ni horizonte que temblase
al son de sus golpes,
en la noche azul,
descansaron, descansaron,
descansaron
y saciaron su sed,
al amor del incendio
derribando de un tajo viejos imperios,
devolviendo al mar la fe de los necios.

MORDISTE EL POLVO
Mordiste el polvo una sola vez,
sonó para ti la alarma.
Invadió el tiempo tu maletín,
y ahora donde estás, no sabes.
Corriendo tras el agua
Y sus reflejos transparentes,
Descorres las cortinas de maleza.
Brillan tus ojos
al ver correr el tiempo.
Sueñas
ser libre.
No inventaste esta fuga,
solo fuiste un pobre chino.
Pero la selva es de papel,
y en su interior no hay salida.
Sangran tus manos en la cueva evanescente
que has perforado en la montaña herida.
Brillan tus ojos
al ver correr el tiempo.
Sueñas ser libre.

EL ARCHIPIÉLAGO
Si una serpiente incendia el mar,
su sonido reverdece en pleno vendaval.
Si el cielo arroja bombas de sal,
¿qué archipiélago florece sin querer soñar?
No existió nunca tan voraz
boca ni animal que lo pueda devorar.
Nada te extrañe que un buen chaval,
el volcán, se desvanezca como un carnaval.
Si hasta los gatos quieren saltar
desde Cuba hasta Managua al verlo despertar.
No existió nunca tan voraz
boca ni animal que lo pueda devorar.

TRAS LA LLUVIA
No es tan oscuro este tren
como la noche,
turbias intenciones trae,
como si pensara
en la única ocasión
que lanzó sus perros tras de mí,
corta como un proyectil la inmensidad,
entre la lluvia.
Qué bárbaro camino trae
aroma de sangre,
unas gotas nada más,
y un ciego vértigo
que agolpa su tremor,
cuando el sueño invade los valles
donde la locura vuelve a pernoctar
tras la lluvia.

COARTADA
48 horas sin cesar
clavándome preguntas,
tan solo lo envolví
de un trágico calor,
me mira en su rincón
oculto en las sombras.
Si aún está aquí,
si aún está aquí.
Nos despedimos,
no sabes dónde fui.
Por eso
esa coartada eres tú.
Me cambiaron de sitio la nariz
por un miserable
que escupía tristeza.
No importa cómo fue
si estaba en tus brazos,
borracho de placer,
no es por recordarlo.
Ya nada me asusta,
ya nada me asusta…
si esa coartada eres tú…

TIERRA SALVAJE
El mar es aún más profundo
las olas son más violentas
la tierra late caliente
bajo mis pies.
Sueño con mi alegre saipán
sueño con mi alegre saipán.
Volví sobre mis pisadas
recuerdo bien tu silencio
solía herir como un rayo
de lucidez.
Lejos con mi alegre saipán
lejos con mi alegre saipán.
Cegado por el delirio
solo en la isla presiento
el sueño cálido y negro
de mi incierto final.
Sueño con mi alegre saipán
sueño con mi alegre saipán…

GOLPE MORTAL
En la montaña
despierta el deseo,
las ruinas cubren
el sexo del atlas.
Ciegos de hambre,
vendidos al viento,
enfermos de inquietud,
invertebrados
testigos de un golpe
mortal.
En cada boca
salpica el desierto
sordas descargas
de polvo negro.
Cruzan jadeos ahogados
al aire,
tal vez se mueren,
sabios y extraños
testigos de un golpe
mortal.
Habitan el cielo.










7 comentarios:

Hernan dijo...

Muy buen artículo y qué gratos recuerdos, estimado Arturo.

El Pecho de Andy es un grupo poco conocido pero de lo mejor que ha producido la península ibérica.

Rafael Inocente

Juanjo dijo...

Hola Arturo:

Según tengo entendido letrista y bajista son hermanos.

Gracias por recordarnos a un grupo que aún sigue en nuestra memoria.

Juanjo Esteban

Anónimo dijo...

Gran grupo. Eran de Toledo. Los escuché por primera vez en el 88. Todavía conservo el que, creo, fué su primer single, "A años luz " y el E.P. "Coartada".

Anónimo dijo...

Hola Arturo, te queria comentar que siempre he tenido problemas para entender bien lo que dicen las letras de todas sus canciones, he buscado en internet, mas he conseguido solo una que otra, me gustaría saber si tú podrías ayudarme con esto, con una foto de la contratapa del disco sé que bastará. Un abrazo y gracias por tan excelente articulo. :)

Marco Gélido

Arturo Delgado Galimberti dijo...

He agregado las letras del álbum "Llegará Octubre" y también del EP "Coartada". Al menos en la versión en CD, las letras no están en la contratapa, sino en un cuadernillo y ocupan varias hojas, por lo cual he preferido digitarlas para el blog. Todo sea para el mejor disfrute de esa gran banda española que fue El Pecho de Andy. Y sigue visitando la Secta del Ruido.

Anónimo dijo...

Muchas gracias Arturo, yo los descubrí cuando tenia 13 años allá por 1988 gracias a mi hermano mayor, con él también escuchabamos tu programa los fines de semana en la AM a comienzos de los 90s. Qué experiencias tan fabulosas, pues eras realmente una isla entre tanta mierda, no solo te limitabas a hablar de pop si no además recalabas en todas sus conexiones con las artes contemporaneas, la filosofía, la política y, en resumen, situabas a ese chibolo de 15 años que fui en el centro del debate cultural de aquel tiempo. No sabía que eras escritor, ni que estabs vivo, ni me acordaba de ti, acabo de llegar a tu fantástico blog porque desde hace años ando desesperadamente buscando las letras del Pecho de Andy. Buscaré tus libros. ¡Saludos!

yo-yo

Unknown dijo...

El pecho de Andy a día de hoy (2016) sigue y lo hace con mas ganas que nunca