15 enero 2010

OBITUARIO ROCK 2009

En La Secta del Ruido queremos brindarle nuestro humilde homenaje a seis importantes figuras del rock que se fueron el 2009. Aunque con ellos no hubo masivas despedidas ni ostentosos funerales como los del bailarín moonwalker, su legado trascenderá la liviandad de los grandes montajes publicitarios y permanecerá como paradigma de lo perdurable en la música popular de los siglos XX y XXI.

Ron Asheton
Muerto el 6 de enero. Causa: ataque cardiaco. Edad: 60 años.
Escucho en mi habitación los riffs de guitarra de I wanna be your dog y me reencuentro con la magia del rock de raíces, la pureza de la música en su estado primitivo, salvaje. Su sonido nos comunica una verdad transparente: bastan pocos acordes y menos de seis minutos para realizar una obra musical artísticamente válida, porque a veces un riff puede comunicar mejor un sentimiento que una ópera de dos horas... Ya oigo los denuestos de los reaccionarios de la cultura, siempre al acecho, esperando el menor descuido para soltarnos sus monsergas canónicas. Hace unos años fue Luis de Pablo, meses atrás Mario Bunge, ayer Abel Posse (este último un novelista posmoderno y un fascista declarado, por algo será). Todos ellos anteponen La Verdadera Música al Rock. Los medios de comunicación asienten, parecen coincidir en que se están perdiendo de algo grande quienes no leen partituras ni han asistido nunca a La Scala de Milán. Pero desde estas trincheras tenemos una carta bajo la manga y se llama Ron Asheton. Hoy es solo un fantasma, pero el equipo de sonido se encarga de hacernos escuchar una vez más sus riffs, como el de No Fun, y es suficiente, es demasiado contundente para alinearnos entre los nazis culturales que aún creen en una sola manera de hacer música. No, señores De Pablo, Bunge, Posse y todos sus seguidores trasnochados, no hay un solo paradigma para valorar la música, sino hay diferentes registros, diversas propuestas de lo musical, y en cada una de ellas la calidad artística se mide a través de otros patrones. Un aria, aun la más sublime y perfecta, no es equiparable a un riff de guitarra, del mismo modo que ningún capítulo del Ulises de Joyce puede comunicar lo que comunica un haiku. Esta es la gran enseñanza del pop y del rock: la brevedad, la simplicidad de recursos, es también válida en el arte musical. Gracias, Asheton, por habérmelo hecho recordar esta tarde en mi habitación, luego de oír la noticia de tu muerte en medio de proclamas retardatarias de algunos difusores de la cultura encorbatada y seria.




Lux Interior
Muerto el 4 de febrero. Causa: problemas cardiacos. Edad: 62 años.
Quienes ahora frisan los cuarenta años y en la década de los ochenta deambulaban por el centro de Lima en búsquedas etílico-existenciales, recordarán el cine club de la Cooperativa Santa Elisa, en la avenida Caylloma. Las imágenes se diluyen en capas dispersas y borrosas, pero allí estamos, acomodándonos en una de las butacas, a la espera del acontecimiento musical del año para los adolescentes asiduos del No Helden: la proyección de la película URGH! A Music War (La Guerra Musical). Entre los bichos que desfilan en el ecran se hallan bandas seminales del rock ochentero como Echo & The Bunnymen, X, The Fleshtones, Gang of Four, Pere Ubu, Dead Kennedys, Devo y por supuesto The Cramps, estos últimos gestores del vamp rock. Aparecen como entes inciertos que, cual adoradores de Eros y Thanatos, conjugan el placer con la ultratumba. Lux Interior, cantante y frontman, es la provocación encarnada. Pantalón de látex negro, ajustado hasta los cojones; torso desnudo y lampiño; algunas chicas gesticulan, se ponen nerviosas, se excitan en silencio. Lux Interior canta y se contonea, ante las miradas cachacientas de la ansiosa Poison Ivy; el sonido crudo de las guitarras esparcen una atmósfera de oscuridad pero también de concupiscencia apenas disimulada, y de pronto el cantante de los Cramps succiona el micrófono de mano como si fuese un objeto sexual del deseo, y se retuerce, gime, lujurioso. Nunca unos labios pidieron a gritos una violación como los labios silenciosos de la insinuante Ivy. Noche de orgasmos (no solo femeninos) en el Santa Elisa. Buen viaje a lo desconocido, Lux Interior, irreemplazable rey del porno rock. Q.E.P.D.





Sky Saxon
Muerto el 25 de junio. Causa: infección general. Edad: 63 años.
La primera vez que escuché a The Seeds fue en la casa de “Arturillo” Vigil, a comienzos de los noventa, quien tenía una vieja edición en vinilo de su primer álbum homónimo. A todos nos gustó especialmente Pushin’ too hard, con esa pujante voz de Sky Saxon y esos tecladitos que sonaban como bajos frenéticos y condensaban lo mejor del garage rock. Qué tiempos aquellos. Aún no había llegado a Lima desde España el stock (o debo escribir “sobrestock”) de revistas RDL, ilustrándonos sobre la movida garage, en un artículo reivindicativo de bandas estadounidenses de los años psicodélicos pero que empleaban el fuzztone y el sonido low-fi casero. Luego otro viejo amigo me animó a comprar Nuggets, primer compilatorio de garage rock; una joya que me precio de tener, en vinilo, como debe ser. Después surgió un proyecto de un fanzine (creo que se llamaba Sótano Beat o tal vez Sótano Bitch), los malentendidos, las broncas, los celos encubiertos, los Judas… y todo terminó con mi distanciamiento y un nuevo fanzine, La Secta del Ruido, del que este blog es su hijo virtual. Pero en honor a la verdad, nunca comulgué con el lema “solo el garage salvará al rock” de mis antiguos camaradas, empeñados en fabricar escaramuzas ficticias contra otros estilos y otras movidas dentro del rock, a la par que se presentaban como gurús del buen gusto. Al final acabaron escuchando baladas almibaradas de Regina Alcóver, así como bandas nuevaoleras y chicheras, mientras despotricaban del “ruido”, vaya rockeros… Sin embargo, como toda experiencia tiene su lado positivo, no puedo negar que una de las cosas más geniales de estos escarceos en el garage rock fue Sky Saxon y sus The Seeds, en principio su primer álbum, aunque la verdadera sorpresa vino después, tras la escucha de A web of sound, su segundo disco, mucho más sólido musicalmente y con variadas texturas. Solo por ese par de discos, The Seeds ya tiene su lugar en el panteón de la música popular. Hasta siempre, Sky Saxon, mártir y comediante del rock.




Gordon Waller
Muerto el 17 de julio. Causa: ataque cardiaco. Edad: 64 años.
Como a todo admirador de los Beatles, mi interés inicial por Peter & Gordon solo se podía explicar porque cantaban varias canciones que Paul McCartney había compuesto para ellos. Ya se sabe la historia, Paul salía con la hermana de Peter Asher, la preciosa Jane, y se interesó en promover el éxito del dúo, dando siempre en el blanco. El otro componente era Gordon Waller, un escocés cuya voz de barítono podía conmover al más descorazonado cuando interpretaba algunas de sus baladas más sentidas. Algunos dijeron que eran los Simon & Garfunkel del Reino Unido, pero era solo una exageración, para qué nos vamos a engañar. De todos modos fue un buen dúo en una época en que el pop era inocente y tierno. Y como cantante, Gordon Waller es con todo derecho una leyenda del pop.




Willy DeVille
Muerto el 6 de agosto. Causa: hepatitis C y cáncer de páncreas. Edad: 55 años.
En el caso de Willy DeVille opera mucho la nostalgia por una canción. La primera vez que escuché la maravillosa You better move on fue en un cover de este neoyorquino francófilo. Si mi memoria no me traiciona, Gerardo Manuel tuvo la buena idea de incluirlo en su programa de videoclips Disco Club. Sus bigotitos afrancesados y su apariencia desgarbada, casi famélica, le imprimían un sello de cantante cool difícil de rechazar. Y lo mejor, cantaba You better move on del hoy casi olvidado compositor Arthur Alexander, pionero del country soul. Años después, en una discotienda me decidí por un compilatorio de baladas de los Stones, Slow Rollers, que traía el cover que la banda británica hiciera en 1964, luego de ello la versión de DeVille como que pasó a un segundo plano… pero esa es otra historia. Hoy me mueve la nostalgia y simplemente quisiera brindar por Willy DeVille y a la vez recordar que gracias a él supe cómo encandilarme por You better move on. O cómo acariciar el cielo con una canción.




Les Paul
Muerto el 13 de agosto. Causa: neumonía. Edad: 94 años.
Famoso por haber sido el inventor de la guitarra Gibson que lleva su nombre, Les Paul también integró un sosegado pero líricamente impecable dúo en los años cincuenta, a lado de su esposa y cantante Mary Ford, en donde por primera vez usó la grabación multipista, otro revolucionario invento suyo que permitió el overdubbing. El dúo tuvo una trayectoria exitosa e incluso durante años condujeron un espacio televisivo. Hace más de una década pude conseguir un casete original de este dúo, y cada vez que lo escucho me doy cuenta del inmenso caudal de hermosas melodías injustamente relegadas o ignoradas por los patrocinadores de “lo que está de moda”. Para contrarrestar la amnesia general pulso ahora play en mi casetera y dejo que el sonido de How high the moon reviva mejores tiempos, ya lejanos, en los que yo aún no existía. La eternidad te acompañe, Les Paul, uno de los dioses de lo que luego vendría a llamarse rock.

24 diciembre 2009

COVER: "HAPPY XMAS (WAR IS OVER)"/"LIVE AND LET DIE"

No es propósito de este blog enviar saludos con motivo de fin de año; más provechoso nos parece colocar un par de videos que resumen los sentimientos y expectativas de estas fechas. Solo John Lennon pudo sacarle la vuelta al acostumbrado mensaje navideño de la religión católica y resemantizarlo con un contenido político anti guerra de Vietnam, y el resultado fue el más bello cántico que se pueda escuchar desde el rock sobre la Natividad cristiana, Happy Xmas (War is Over), compuesto al alimón por John Lennon y Yoko Ono. Si bien fue grabado en octubre de 1971, con la ayuda del coro de niños Harlem Community Choir, el single recién apareció a fines de noviembre de 1972, cuando un reelecto Nixon había empezado una campaña de hostigamiento con miras a la deportación de Lennon por sospechas de estar vinculado con acciones de sabotaje y espionaje a su gobierno. En el otro lado del Atlántico, Paul McCartney terminaba de dar forma a su nueva banda, Wings, que en junio de 1973 lanzara al mundo uno de sus clásicos más imperecederos, el tema James Bond Live and Let Die, con la producción de George Martin. Ahora que se acrecientan los rumores de la venida al Perú del gran Macca para el 2010, no hemos encontrado mejor forma de cerrar el círculo de estas fechas primero con la canción de Lennon-Ono y luego con la espectacular versión en vivo que Paul nos regalara en el Festival de Glastonbury, en el año 2004.
Y los covers seleccionados para ambos temas (entre muchos candidatos, por cierto) son Happy Xmas (War is Over) por U2 y Live and Let Die por The Pretenders.








06 noviembre 2009

COVER: "God only knows"

Finaliza la terna de genios de la melodía pop el gran Brian Wilson, de quien hemos escogido uno de los momentos más altos del álbum Pet Sounds (1967), de The Beach Boys. God only knows (música de Wilson y letras de Tony Asher) es considerada usualmente entre las mejores canciones de la historia del pop en las listas canónicas, y no repetiré aquí los elogios recibidos por leyendas del rock para no parecer demasiado reiterativo. Sí anotaré que David Bowie hizo un espantoso cover de esta canción, casi destrozándola, para su fallido álbum Tonight (1984). Por otro lado, quienes se han animado a versionearla no se les ha ocurrido mejor idea que imitar cada armonía y cada acorde como supuesto homenaje, o en otros casos, la han trocado en una balada soporífera para ser tocada en grandes salones. El cover de Charly García y Pedro Aznar para su disco conjunto Tango 4 (1991) no es muy diferente, pero por lo menos nos entrega una traducción al español de esta eterna gema. De regalo, también les dejo una accidentada (aunque memorable) actuación en vivo de los argentinos.

GOD ONLY KNOWS
(B. Wilson/T. Asher)

I may not always love you
But long as there are stars above you
You never need to doubt it
I'll make you so sure about it

God only knows what I'd be without you

If you should ever leave me
Though life would still go on believe me
The world could show nothing to me
So what good would living do me

God only knows what I'd be without you

God only knows what I'd be without you

If you should ever leave me
Well life would still go on believe me
The world could show nothing to me
So what good would living do me

God only knows what I'd be without you
God only knows what I'd be without you
God only knows
God only knows what I'd be without you
God only knows what I'd be without you
God only knows........






31 octubre 2009

COVER: "Dear Boy"

Esta vez el turno es para Paul McCartney. He seleccionado una de las más exquisitas composiciones de Ram (1971), uno de los álbumes más fascinantes de todos los tiempos (y quizá "the best underrated album ever"). Algún día dedicaré un comentario en especial a Ram, por ahora les dejo este cover de Dear boy realizado por la banda indie californiana Death Cab for Cutie, nombre tomado de una canción de Bonzo Dog Doo-Dah Band que fuera interpretada en el famoso striptease de la película más vanguardista de los Beatles: Magical Mystery Tour. El cover de Death Cab for Cutie de por sí es excelente, con un sonido muy "alternativo", desechando el acompañamiento coral a lo Beach Boys del original, lo que, supongo, tiene como punto a favor que un público no muy melómano pueda captar de inmediato la fuerza y riqueza melódica de este genial tema de Macca.

DEAR BOY
I guess you never knew,
Dear boy, what you had found,
I guess you never knew,
Dear boy, that she was just the cutest thing around.
I guess you never knew what you had found,
Dear boy.

I guess you never saw,
Dear boy, that love was there,
And maybe when you look too hard,
Dear boy, you never do become aware.
I guess you never did become aware,
Dear Boy.

When I stepped in, my heart was down and out,
But her love came through and brought me 'round,
got me up and about.

I hope you never know, dear boy,
how much you missed,
And even when you fall in love,
Dear boy, it won't be half as good as this
I hope you never know how much you missed, dear boy.

I stepped in, my heart was down and out,
But her love came through and brought me 'round,
got me up and about.
Dear boy, how much you missed,
Dear Boy.






28 octubre 2009

COVER: "I just don't know what to do with myself"

"If you asked thousands of record-buyers and record-makers who they considered to be the most gifted pop melodicist of the last 30 years, most of them would probably agree on three men: Paul McCartney, Brian Wilson and Burt Bacharach". (Melody Maker, octubre de 1995). De los tres mencionados, Bacharach es quien ha tenido un absoluto perfil bajo durante muchos años, comprensiblemente, pues no interpreta sus composiciones y además no es letrista (esta función siempre le correspondió a Hal David). Pero es innegable que muchos de los clásicos del pop sesentero son canciones compuestas por este señor que siempre aparece acicalado en su traje de gala y con una sonrisa de diente a diente. Aunque dudo que alguna vez haya entendido de qué anda el rock y más bien su imagen del baladista debe corresponder al crooner de los años 50, es y debe ser considerado con todo derecho como un genio del pop. Aunque la canción I just don't know what to do with myself ya había sido interpretada unos años antes, es con la glamorosa bisexual Dusty Springfield que se convirtió en un hit en el año 1964. Casi cuarenta años después, en 2003 los White Stripes nos entregaron un revulsivo cover para su álbum Elephant, cuyo video oficial tiene el atractivo de contar con la más que insinuante Kate Moss en un nunca desperdiciado espectáculo de contorsionismo alrededor de una barra. Servidos.

I JUST DON'T KNOW WHAT TO DO WITH MYSELF
I just don't know what to do with myself
I don't know what to do with myself
planning everything for two
doing everything with you
and now that we're through
I just don't know what to do

I just don't know what to do with myself
I don't know what to do with myself
movies only make me sad
parties make me feel as bad
cause I'm not with you
I just don't know what to do

like a summer rose
needs the sun and rain
I need your sweet love
to beat love away

well I don't know what to do with myself
just don't know what to do with myself
planning everything for two
doing everything with you
and now that we're through
I just don't know what to do

like a summer rose
needs the sun and rain
I need your sweet love
to beat love away

I just don't know what to do with myself
just don't know what to do with myself
just don't know what to do with myself
I don't know what to do with myself








07 octubre 2009

CUESTIÓN PREVIA: En defensa del rock


1. El género musical del siglo XX, por antonomasia, es el rock, cuyo origen está en el blues negro y el country estadounidense, estilos que generaron el rockabilly.
2. Precursores de este sonido fueron músicos de rocanrol (o rock’n’roll, en inglés) como Chuck Berry, Little Richard, Jerry Lee Lewis y Buddy Holly, entre otros cantantes que sonaron en la década del 50.
3. Una característica esencial del rock es su capacidad de asimilar o “reciclar” diferentes géneros y estilos, incorporándolos a su concepto sonoro moderno, de modo que dentro del rock hay cabida para el soul, el jazz, la música clásica, el bolero, el tango, el folclore latinoamericano, la música hindú y cuanto género tradicional popular o culto se pueda imaginar.
4. A lado de su receptividad de otros géneros musicales, el rock en el transcurso de su historia ha producido diferentes estilos y tendencias; al comienzo de los sesenta impuso la moda beat, a mediados de esa década se generó la sicodelia, un par de años después irrumpió el hard rock y el rock sinfónico y experimental, y así sucesivamente hasta nuestros días.
5. Tal es la diversidad del género musical rock que hoy se habla de subgéneros que a su vez se ramifican en diversas tendencias. Por ejemplo, del punk auroral, que surgió en Inglaterra en el mítico año 1977, han derivado el punkcore, el hardcore, el grindcore, el metalcore, entre otros.
6. Otra de las características del rock es su esencia contradictoria, pues por un lado nace como una necesidad de la industria del disco dirigida a los jóvenes –es decir, está ligado indisolublemente al statu quo del mercado– y por otro lado es una respuesta juvenil –en principio– a los valores y cánones musicales tradicionales, por lo que se le vincula a la contracultura.
7. La vinculación del rock con la contracultura se produce en diferentes planos: está asociado a la denominada “contracultura de la droga” (según definición de Britto García), a los movimientos juveniles de protesta (caso del Acid Rock de San Francisco entre 1967 y 1968), a organizaciones políticas radicales (vinculadas sobre todo al anarquismo y al comunismo), a movimientos feministas y gays, así como a movimientos ecológicos y antiglobalización capitalista, entre muchos otros.
8. El rock también es importante porque, a partir de este género, se plantea por primera vez el concepto del no-músico (Brian Eno, de los Roxy Music, es el teórico por excelencia de este concepto) y se legitima el amateurismo en la música.
9. Desde el punto de vista musicológico, se ha destacado la importancia de las estructuras repetitivas, “minimalistas”, en la música popular moderna, especialmente del rock, lo cual si bien es despreciado por los sectores conservadores de la música, de hecho ya ha sido incorporado en la llamada música culta por compositores como Philip Glass.
10. Entre las bandas más importantes del rock clásico están, sin duda, The Beatles, The Rolling Stones, The Beach Boys, The Who, The Kinks, Yardbirds, The Byrds y Cream, entre otros.
11. Jimi Hendrix revolucionó el sonido de la guitarra en el rock al incorporar elementos de feed-back y un “feeling” que marcó una de las tendencias dominantes en la evolución del rock.
12. La distorsión, la sobresaturación del sonido, lo que para el gusto tradicional puede significar tan solo "ruido", es una de las mayores revoluciones proporcionadas por el rock al concepto de la música. Lo disarmónico, lo arrítmico, lo no-melódico pueden perfectamente calibrarse dentro de los parámetros del rock y convertirse en la música más excitante.
13. Los revisionistas del rock hablan de una historia paralela de este género, que se origina a mediados de los años 60 en Estados Unidos con las bandas de garaje (“garage bands”) y que sigue un curso marginal, “underground”, frente al “main stream” del rock, y de la cual se nutren las llamadas bandas alternativas.
14. El punk difundió la idea de “hazlo tú mismo” que determinó que cualquier banda amateur se animara a grabar una “maqueta” con sus canciones y luego surgieran innumerables sellos independientes de grabación, con relativo éxito y autonomía con respecto a las transnacionales del disco.
15. Actualmente se habla de post-rock, es decir del ocaso del verdadero rock, y de la irrupción de seudobandas de orientación exclusivamente comercial que se han apropiado del término rock como un logotipo conveniente para vender. Sin embargo, bandas banales siempre han existido y existirán, así como siempre ha habido bandas oportunistas en el rock, solo que ahora se les llama "post-rock¨, concepto que falsea la historia y además pretende negar la vigencia de esta música revolucionaria.
16. El rock es también una forma de vida, una imagen y, aunque suene pretencioso, una manera de ser (presupone una ontología).


Como una muestra de lo que entendemos por buen rock, dos canciones: Eric's trip de Sonic Youth (en vivo, incluido en el álbum Daydream nation, 1988) y 59 times the pain de Hüsker Dü (del disco New day rising, 1985).



27 setiembre 2009

COVER: "Superstar"

A partir de ahora en La Secta del Ruido nos ocuparemos de incluir covers, entre otras ocurrencias, para aligerar y darle más variedad a este blog, antes que se anquilose. El cover elegido para inaugurar esta sección puede parecer previsible para algunos, pero finalmente es emblemático. Uno de los rasgos esenciales del rock es su gran capacidad de reciclaje de estilos y géneros musicales diversos; en otras palabras, no solo se apropia de lo ajeno sino lo resemantiza en otro nivel cualitativo. Esto se cumple a pie juntillas con el cover de Superstar realizado por Sonic Youth. La canción original, una balada para-toda-la-familia de los Carpenters, mantiene una belleza casi puritana; interpretada por la banda de noise-rock, la historia de amor contrariado adquiere en cambio cierta oscuridad y densidad, poniendo de relieve un ánimo depresivo, ausente en la versión de Karen Carpenter (la línea "la soledad es un asunto tan triste" es casi una declaración existencialista en boca de Thurston Moore).

SUPERSTAR
Long ago and oh so far away
I fell in love with you before the second show
Your guitar, it sounds so sweet and clear
But you're not really hereIt's just the radio
Don't you remember you told me you loved me baby
You said you'd be coming back this way again baby
Baby, baby, baby, baby, oh, baby, I love you I really do
Loneliness is such a sad affair
And I can hardly wait to be with you again
What to say to make you come again
Come back to me again
And play your sad guitar




23 setiembre 2009

LIFES RICH PAGEANT (R.E.M., I.R.S. RECORDS, 1986)



Tras el cartel de Nuevo Rock Americano se auparon varias bandas que tenían como denominador común el rescate del rock seminal de los años sesenta, en su variante psicodélica-folkie de la Costa Oeste de San Francisco. Así surgieron grupos tributarios del sonido de The Byrds, Love, Jefferson Airplane o Grateful Dead. Bandas como Rain Parade, Green on Red, Dream Syndicate o R.E.M., a inicios de los años ochenta, fueron la parte más esclarecida del revival del rock estadounidense. De ellos, los R.E.M. se despuntaron pronto debido a sus composiciones directas, la interpretación vocal y dominio de escena del cantante y frontman Michael Stype, y sobre todo por algo que no está escrito en ninguna partitura, que no se adquiere en academias de música, sino que parece pertenecer a otra dimensión y se llama genio, cuya receta quizá sea una mezcla de vitalidad, desenfado y un poco de intuición y magia, todo ello por supuesto aunado al innegable oficio y al necesario trabajo. El asunto es que todas las otras bandas citadas del Nuevo Rock Americano son muy destacables pero ninguna puede mostrar una discografía como R.E.M. Bastaría solo este magnífico álbum, Lifes rich pageant, para convencernos de lo antedicho, pero el hecho es que R.E.M. exhibe por lo menos una media decena de álbumes notables; en esa lista hay que incluir de manera obligada su debut Murmur (1983), Document (1987), Automatic for the people (1992) y Monster (1994).






Lifes rich pageant pertenece a la estirpe de obras imperecederas e, irónicamente, también forma parte de la célebre nómina de los "underrated albums" del rock. Por ejemplo, en el canon de los 500 Mejores Álbumes de Rock de la revista estadounidense Rolling Stone -que por lo demás no goza de nuestra devoción- es olímpicamente ignorado y se incluye en cambio a Murmur (No. 197), Automatic for the people (No. 247) y Document (No. 470), puntos altos en la carrera de la banda de Athens sin duda, pero que, sobre todo los dos últimos, de ningún modo son EL ÁLBUM (así en mayúsculas). Lifes rich pageant lo tiene todo: vitalismo, melancolía, desgarro, compromiso, producción y en especial canciones entrañables. Stype, Buck y Mills son tributarios en mucho del sonido Byrds, pero en mi modesta opinión lo superan en osadía, preocupación social y feeling rockero. En todo caso si tuviera que escoger entre un disco de Byrds y uno de REM, me quedo con éste que comentamos.



Y después de haberme atrevido a tamaña afirmación herética (imagino revolcándose indignados a los nostálgicos sesenteros que creen que todo pasado fue mejor), paso a anotar algunas curiosidades en torno a este álbum. Para empezar, el título está escrito adrede en una forma desusada del inglés antiguo que omite el apóstrofe para indicar la contracción ("Life's rich pageant"). Asimismo, está inspirado en una frase del inspector Clouseau (recordado personaje de la saga de la Pantera Rosa, interpretado por Peter Sellers) en el film de Blake Edwards A shot in the dark, de 1964, y cuya traducción no literal es "La vida es un suntuoso desfile" (en verdad, literalmente el vocablo pageant se refiere a la plataforma usada por los antiguos teatros itinerantes de la época isabelina). Otro dato interesante es que el productor, Don Gehman, antes había tenido como principal palmarés haber producido el arhiconocido álbum ochentero y ganador de Grammys American Fool, de John Cougar (hoy John Mellencamp), que algunos veneran y otros aborrecen. Es más, se dice que el tal Gehman no estaba muy entusiasmado con la música de los comandados por Michael Stype, desconfianza al parecer mutua, pues los aún jóvenes músicos imaginaban que el resultado sería un trabajo sujetado a las radiofórmulas y sin mayor trascendencia que la venta asegurada de vinilos (curiosamente, algunos años más tarde, los R.E.M. sucumbirían por mano propia a este temor con su Out of time y el hit Happy shiny people).


El inicio de Lifes rich pageant es contundente: dos piezas rockeras que sorprenden porque presentan a una banda con un sonido completamente renovado, de hecho en sus tres discos anteriores los temas se internaban en los linderos del country-rock más poppy, a veces un tanto trepidantes, otras veces más bien sosegados, pero nada en verdad que pudiera perturbar a los oyentes más conservadores ni menos destrozar oídos (que de eso se trata el rock). Begin the begin es un canto de compromiso ecológico sociopolítico, una declaración de intenciones: "El pequeño pájaro en la mano para la demanda de la riqueza de la vida/ La insurgencia comenzó y habías desaparecido (...)/ El orgullo de Myles Standish me felicita (Myles Standish fue un militar inglés fundador de una colonia en Nueva Inglaterra, nota nuestra)/ Lazo de un galanteador, zapato de un asesino/ La demanda de la riqueza de la vida crea la fuente en la mano/ de las energías, el único voto que importa/ El silencio significa seguridad, el silencio significa aprobación/ En el zenit, en la TV, el tigre corre alrededor del árbol/ Sigue al líder, corre y da la vuelta en la mantequilla/ Comencemos otra vez, comencemos desde el principio/ Comencemos otra vez como el zen de Martin Luther/ La mitología comienza desde el principio (...) Lazo de un galanteador, zapato de un asesino/ Ejemplo: el ejemplo más fino eres tú". Anotemos que las letras de R.E.M. suelen tener este estilo fragmentado: frases entrecortadas, ideas sueltas que rezuman ironía y sutileza, con referentes culturales del mundo angloamericano. Enseguida, escuchamos These days, otro excelente tema donde la producción musical se cuida de mostrar sus artilugios y más bien capta la desnudez del sonido como si la banda tocara en directo, esta vez con un mensaje de esperanza: "Ahora no me estoy alimentando de ti, yo cambiaré tus escalas/ Si puedo, y puedo/ marchar en el océano, marchar en el mar (...) Somos jóvenes a pesar de los años que nos conciernen/ Somos esperanza a pesar de los tiempos/ Repentinamente, estos días/ Las multitudes felices toman esta alegría dondequiera, dondequiera que vayas".


El tercer corte es quizá la balada más emblemática de R.E.M. antes de ingresar al mainstream: Fall on me (otro clásico de la época es Southern Central Rain-I'm Sorry). La canción es un alegato a favor de la naturaleza y contra la jungla de asfalto: "Hay un problema, plumas de hierro/ Edificios, pesos y poleas del negocio/ Las plumas golpean la tierra antes de que el peso pueda levantar el aire/ Compra el cielo y vende el cielo y dile al cielo y dile al cielo/ No caigas sobre mí". En la misma línea continúa Cuyahoga, melodía a medio tiempo, referida a un río situado al oeste de Ohio donde hubo hechos de sangre: "Pongamos nuestras cabezas juntas y comencemos un nuevo país para arriba/ El abuelo de nuestro padre trató,/ borró las piezas que no le gustaron/ Intentemos completarlo, orillar el río de la cantera, nadar, / arrodillando nuestra piel tú y yo, arrodillando nuestra piel ante el río rojo". Después de esta leve disminución de decibeles, retorna el ánimo galopante con Hyena, nueva muestra de que el rock no necesita de mucha sofisticación para dar lo mejor de sí, solo música refrescante y unas palabras que encuadren, aunque en este caso no se omite el mensaje: "La única cosa que temer es el miedo/ El mejor, el arma, el superior, el miedo/ Hiena es el embajador aquí". Prosiguen el semiinstrumental, Underneath the Bunker, en cuya instrumentación y melodía hay ecos del folclor latinoamericano, y la sempiterna balada The Flowers of Guatemala, absoluta poesía, pero tras el intenso lirismo se halla una soterrada denuncia política contra las masacres de más 200 mil pobladores en Guatemala en los tiempos del reaganismo: "Tomé un cuadro que tendré que enviar/ La gente aquí es amistosa y contenta/ La gente aquí es colorida y brillante/ Las flores florecen a menudo en la noche/ La amanita es el nombre/ Las flores cubren todo/ Las flores cubren todo/ Hay algo aquí que encuentro difícil de ignorar/ Hay algo que no he visto antes/ La amanita es el nombre/ que ellos cubren sobre todo/ Las flores cubren todo/ Cubren sobre todo (Amanita es el nombre)/ Las flores cubren todo/ No mires dentro del sol/ No mires dentro del sol".


El resto del disco (en verdad todo el álbum) alterna canciones sosegadas y otras rockeras o aceleradas. I believe es otra vibrante gema que rebosa optimismo ("Cuando era joven y lleno de gracia/ y tenía el espíritu de un cascabel (...) Yo creo en coyotes"), enseguida se escuchan la introspectiva What if we give it away? y la filopunk Just a Touch, para cerrar con la oda verde Swan Swan H ("Cisne, cisne, colibri/ Hurra!, todos nosotros estamos libres ahora"), y como track escondido un magnífico cover, Superman, originalmente tocado por la banda sesentera The Clique. Final rotundo del álbum más indeleble de R.E.M.



CATEGORÍA: Nuevo Rock Americano, country-rock, alternativo.
VEREDICTO: Imprescindible.
CANCIONES CLAVE: Begin the begin, These days, Fall on me, Hyena, The flowers of Guatemala, I believe, Swan Swan H, Superman.





















10 agosto 2009

CUESTIÓN PREVIA: Los Beatles vs Los Rolling Stones



Inauguramos esta sección de tópicos del rock, en donde comentaremos o apostillaremos sobre algunos estereotipos, creencias, mitos, divergencias y otras escaramuzas que se prolongan en largos debates entre aficionados del pop y el rocanrol. Y la primera CUESTIÓN PREVIA que queremos dejar zanjada en La Secta del Ruido es sobre la eterna disputa entre quienes creen que los Beatles fueron la mejor banda de rock y quienes afirman que ese honor se le debe adjudicar a los Rolling Stones, lugar común tan trajinado que a veces aburre discutir sobre ello.
Aunque estamos hablando sin duda de dos grandes bandas, no nos queda sino afirmar que, tras una detallada revisión de la completa discografía de los Beatles y Stones, juntos y por separado, no hay ninguna posibilidad, ni siquiera remota, de considerar a los Rolling Stones superiores a los Beatles. Es obvio que a la industria discográfica le interesa mantener latente esta falsa batalla del rock, pero más allá de los mezquinos intereses en juego, la verdad es que, si bien los Stones son una banda capital con varios álbumes fuera de serie, su lugar en la historia de la música rock está como una gran banda de rhythm & blues y rocanrol, y poco más. Pero, obviando los gustos personales, expongamos cinco razones objetivas para confirmar la trascendencia indiscutible del legado de los Beatles sobre la de los Rolling Stones.


1. El primer hit de los Rolling Stones fue "I wanna be your man", que si bien tiene el rótulo Lennon/McCartney, fue una composición de Paul McCartney que decidieron ofrecer a los Stones para que probaran suerte en la lista de éxitos. De entrada, esto nos dice dos cosas con claridad: primero, que la supuesta rivalidad entre los Beatles y los Stones nunca fue tal y que más bien siempre compitieron con mutuo respeto, y segundo, que los primigenios Stones eran conscientes de su escasa facultad para componer no solo hits sino canciones en sus primeros años. Y si todavía hay algún incrédulo o incauto, pregunto: ¿Saben cuántas canciones de la dupla Jagger/Richards hay en su primer álbum homónimo (titulado England's Newest Hit Makers en EEUU) que contenía doce canciones? Una; el resto son covers. En su segundo álbum para EEUU, 12x5, y en su segundo álbum para UK, The Rolling Stones No. 2, respectivamente, solo hay tres canciones Jagger/Richards, de doce. En su tercer álbum para UK, Out of our heads, la dupla rollingstoniana nos entrega otra vez solo tres composiciones propias de doce canciones. Y, ojo, ya estamos en 1965, ya hacía un año que los Beatles habían lanzado A hard day's night con trece soberbios temas escritos a pulso por Lennon/McCartney (es más, los dos primeros discos de los liverpoolenses mantenían un decoroso half & half entre canciones propias y covers). De hecho es recién con el álbum Aftermath, de junio de 1966, donde los Stones nos entregan solo canciones de su autoría. Antes los Beatles habían editado discos importantes como Help! y Rubber Soul, en que nos regalaban nuevos temas propios y un solo cover como plus. La diferencia es más que evidente. Basta preguntarse: ¿Una banda que recién al tercer año de editar discos tiene la gentileza de poner a disposición de los oyentes un álbum con temas propios puede ser considerada la mejor banda del rock? Definitivamente no.

2. Por si esto fuera poco, los Rolling Stones siempre estuvieron a la zaga de los Beatles en cuanto a su evolución musical y producción discográfica. No solo la llamada "invasión británica" a Estados Unidos la iniciaron los Beatles, sino que los proyectos de los Beatles fueron casi calcados por los Stones. Tras Sgt. Pepper's lonely hearts club band apareció la réplica rollingstoneana Their Satanic Majesties Request, y no solo eso, sino que los liverpoolenses inspiraron a Frank Zappa para lanzar su parodia We're only in it for the money, y a Brian Wilson para su abortado proyecto con los Beach Boys Smile. El filme experimental Magical Mystery Tour tuvo su contrapartida stoneana con Rock'n'roll circus. El documental Let it be de 1969 (cuya versión musical se editaría un año después en vinilo) fue respondido por los Stones con Let it bleed. ¿Cómo así la supuesta mejor banda del rock se dejó influir tanto por lo que hacía su banda rival, y en cambio, no dejó ninguna marca en la evolución de los liverpoolenses?

3. Ya lo anotamos: los Stones fueron una banda básicamente de r&b y rocanrol, pero, si bien en un momento lo intentaron, su repertorio no pudo abarcar la cantidad de géneros musicales que los Beatles. La versatilidad de Lennon/McCartney les permitía ir con facilidad de la balada al rock más arrollador, del foxtrot a la psicodelia, del country a lo experimental, y en todo dejaban sentado su gran talento de creadores. Tampoco se puede olvidar que asimismo estaban George Harrison y Ringo Starr, quienes también aportaron como vocalistas y compositores y siempre con temas más que sorprendentes. Y desechemos la superchería de que los Stones eran los "rockeros" y los Beatles los "blandos". No hay un solo tema de los Stones que sea más ruidoso y contundente que Helter Skelter (nada menos que de McCartney, el "archimelódico"), ni tienen un blues más desgarrador que Yer Blues (de Lennon, inigualable).

4. Un análisis desapasionado de la discografía de los Beatles y los Rolling Stones nos lleva a una sola conclusión: mientras doce de los trece álbumes de estudio de Los Beatles son clásicos y canónicos dentro del rock (la única excepción es Yellow submarine, que es más bien un soundtrack del film, que recoge canciones antiguas y pocas nuevas), de los veintidós discos de estudio de los Stones, apenas la mitad (más o menos) son clásicos y canónicos (mencionémoslos: The Rolling Stones, The Rolling Stones No. 2, Out of our heads, Aftermath, Between the buttons, Their Satanic Majesties Request, Beggars Banquet, Let it bleed, Sticky Fingers, Exile in Main St., Some Girls y Tattoo You, esta su última obra mayor, sucedida por fiascos y mediocridades cumplidoras; en total, doce álbumes superlativos, tres de ellos repletos de covers). Nótese que a pesar de que los Beatles se separaron en 1970, es decir hace casi cuatro décadas, todo ese periodo de tiempo no les permitió a los Stones más que llegar a superarlos en nueve discos en relación con la productividad (mas no en calidad). Si sumáramos la discografía de los Beatles como banda con su producción solista, caeríamos en la cuenta que la discografía como banda y en solitario de los Beatles no solo duplica sino casi triplica a la de los Stones. Solo Paul McCartney ha editado en solitario más álbumes de estudio que los Stones en toda su carrera. Así de claro.

5. Y ya que hablamos de recorridos en solitario, este último argumento me parece contundente. Cualquier lista canónica del rock no podría dejar de incluir de John Lennon su obra maestra Plastic Ono Band y, también, Imagine, en una carrera que, en nuestra opinión, por lo menos tiene dos discos notables más (Some time in New York City y Double Fantasy). A Paul McCartney comúnmente se le reconoce por el genial Band on the run, y la crítica más esclarecida celebra sus dos primeros, McCartney y Ram, así como otros discos de su etapa Wings (como Venus and MarsLondon Town y algunos el Back to the Egg), asimismo ya es casi un consenso destacar como masterpieces su Flaming Pie de 1997 y el Chaos & Creation in the Backyard del 2005, en un inmenso catálogo donde hay otros discos elogiados. De George Harrison, por su parte, es ineludible su celebrado All things must pass, principalmente, pero también se suele destacar 33 1/3 y Cloud Nine. Y de Ringo Starr, aunque en menor medida ciertamente, se pondera su álbum Ringo Starr. Ahora veamos a los Stones solistas. Jagger nos ha ofrecido cuatro álbumes en solitario, los dos primeros de eminente corte comercial y de pocas luces, y los dos últimos, aunque mejor recibidos, estarían a la altura de algún decente disco de Harrison, no más. Keith Richards, por su parte, ha editado su celebrado Talk is cheap y el menos notorio Main offender, pero ambos no alcanzan la categoría de obras maestras y de hecho no son canónicas, con todo Richards sigue siendo mucho más interesante como solista que su partner Jagger.

Así están las cosas en la que para algunos es "la mejor banda del rock". Huelgan más comentarios.








04 agosto 2009

TO OUR CHILDREN' S CHILDREN'S CHILDREN (The Moody Blues, The Threshold Records, 1969)


Si se busca sólo rock, si se cree que esta es sólo música juvenil para conseguir algo de diversión, si no se está dispuesto a sentarse en un sofá durante más de media hora para escuchar piezas con mayor pretensión que un buen riff de guitarra... es decir, si lo que se quiere es un poco de Rolling Stones o de Sex Pistols, lamentablemente lo sentimos: los discos más venerados de The Moody Blues están negados para quienes posean esa actitud adolescente y simplona ante la música.

Pero antes una precisión. The Moody Blues fue ese tipo de bandas que evolucionaron de manera tan poco ortodoxa que, por lo menos, tuvo tres etapas muy diferenciadas, incluso algunos hablan de tres Moody Blues. El Moody Blues primigenio fue eminentemente una banda de rhythm and blues, con el vocalista y guitarrista Denny Laine –sí, el mismo que luego nos regalaría tremendos punteos de guitarra como integrante de Wings, aparte de algunas notables colaboraciones en la composición con Paul McCartney–; lo acompañaban Mike Pinder en los teclados, el flautista y también vocalista Ray Thomas, el bajista Clint Warwick y el baterista Graeme Edge. Esta formación produjo varios singles entre los años 1964 y 1965 –aunque su mayor hit fue Go Now–, los cuales luego se incluyeron en Magnificent Moodies (1966), emotivo álbum donde destacan las armonías vocales (corales, diría), con mucho r&b y soul, pero que no guarda –aparte de los integrantes– casi ninguna relación con la aventura que comenzaría no bien Laine abandona a sus compañeros y es reemplazado por Justin Hayward, mientras Warwick es sustituido por John Lodge. El dueto Pinder y Thomas, con la ayuda de Hayward, perfilan un nuevo sonido acorde con los primeros experimentos sicodélicos que desde mediados de los sesenta se imponían entre las bandas de rock. Se inicia así en 1967 el segundo momento de Moody Blues, donde lo conceptual, la pretensión artística –que no sólo se circunscribe a la música, sino al diseño de la portada, y al manejo de todo el proceso de producción del álbum, en suma– es lo prevaleciente. Con el inmediato precedente de Sgt. Pepper's podría pensarse que la idea de los Moody Blues de valerse de arreglos orquestales para sus siguientes discos estaba más cerca de la impostura en boga que de una concepción original. De hecho, post junio de 1967 había muchos grupos que acompañaban sus canciones con orquestas sinfónicas, instrumentos hindúes, incursiones electrónicas a través del mellotron... ¿en qué podrían revolucionar de ese modo el estándar del pop? Aunque el verbo quizá sea excesivo: es posible que, después de todo, no hayan revolucionado nada, porque la ópera-rock y el rock progresivo/sinfónico siempre reconoce otros orígenes, otro arché como principio fundador, si bien esta etapa de los Moody Blues es vista con especial interés e incluso incorporada en el índex de estos géneros como precursor. Fueron adelantados y a las vez únicos a su modo, no fueron los primeros en editar una ópera-rock (ese privilegio se le reconoce a The Pretty Things con S.F. Sorrow, que posteriormente comentaré), pero estuvieron muy cerca; sin embargo, sí crearon lo que luego se conocería como rock sinfónico, pues su Days of future passed (1967) es el primer álbum en la historia del rock que se acerca al concepto sinfónico (aunque luego los Moody Blues no siguieron en esa línea, que desarrollaron bandas como King Crimson, Yes y Emerson, Lake & Palmer, por lo cual no son considerados, en estricto, como un grupo progresivo o sinfónico). Y finalmente, la tercera etapa se inicia en la década de los ochenta, tras la salida de Mike Pinder, y continúa irregularmente hasta la actualidad. Este último Moody Blues es eminentemente pop, aunque con muchas luces, como lo prueba su álbum Long distance voyager (1981).




To Our Children's Children's Children (de 1969 y que traducido correctamente significa "Para nuestros tataranietos") corresponde a la segunda etapa del grupo. El álbum nos transporta a la odisea del espacio. Se inicia con el sonido de una nave espacial despegando, que pronto se acopla al frenesí de las guitarras; éstas dan paso a una voz que declama la aventura del ascenso al espacio: "El hombre con su flamígera pira/ ha conquistado las impredecibles brisas", escuchamos en Higher and higher. Enseguida los acordes de un arpa y las notas del oboe preludian una de las más melancólicas y hermosas canciones del álbum, Eyes of a child, compuesta por Lodge: "Con los ojos de un niño/ tú debes venir y ver/ que tu mundo está dando vueltas/ y a través de la vida tú serás/ una pequeña parte/ de una esperanza/ de un amor/ que existe". De alguna manera el ideario hippy se deja traslucir en esa letra: se pide que el hombre que ha llegado al súmmun del desarrollo tecnológico gracias a su "modernidad", capaz de aventurarse en el cosmos, renueve la mirada hacia su propio mundo a través de la comunión con la naturaleza, simbolizada en los ojos de la infancia, una petición un poco naif pero sincera, y la música interpreta el sentido de la añoranza. Luego escuchamos Floating, un pop algo ligero aunque cargado de la nostalgia que impregna todo el álbum; la canción describe al hombre flotando en la luna, "free as a bird". Las armonías vocales aquí son muy marcadas dentro del estilo que caracterizaría a los Moody Blues posteriores. Pero el primer indicio de que estamos ante un verdadero álbum conceptual no solo en el aspecto temático sino musical se puede hallar en el siguiente corte, una versión acelerada y cuasi frenética de Eyes of a child, acoplada al final de Floating como si se tratara de una imprevista coda. Lo interesante en este punto es que, a diferencia de otros discos conceptuales, como Dark side of the moon de Pink Floyd, para mencionar el ejemplo más a mano, en To our children's children's children no solo hay una unidad temática (en este caso, ya lo dijimos, la odisea al espacio) sino un intento de configurar una unidad en el plano musical. Dicho de otro modo, no se puede escuchar este álbum como una colección de canciones individuales agrupadas en torno a una temática específica; el todo es siempre acá más que la mera suma de las partes. De este modo, Eyes of a child (part II), así como la que le sigue, I never though I'd live to be a hundred, son canciones muy breves, de apenas un minuto de duración, que pueden comunicar muy poco individualizadas, y esto se pronuncia más con el siguiente tema, el instrumental Beyond, que parece un interludio entre I never though I'd live to be a hundred y Out and In. Aquellos que padecen esa tara de evaluar los discos canción por canción, es más, aquellos que aún ingenuamente piensan que un buen álbum solo se compone de canciones en el sentido tradicional, creerán que este álbum posee varios cortes de relleno o no suficientemente convincentes. Sin embargo, quien se dé el trabajo de escuchar el disco de principio a fin, siguiendo los imprevistos giros melódicos que se producen en esta travesía musical, no podrá dejar de sucumbir a sus encantos. De alguna manera esta es la cátedra que sentaron los Beatles a partir de Sgt. Pepper's lonely hearts club band, y que acá aprovechan a la perfección los Moody Blues.




Sin embargo, tras todo lo anotado, no imaginemos que no hay grandes canciones desde una concepción más conservadora de la música pop, pues las hay y muchas. Luego de las paralizantes melodías de Out and in, de Pinder ("Observando más allá de los planetas/ buscando una visión total/ estoy reposando aquí por horas/ tú tendrás que hacer el viaje hacia afuera y hacia dentro"), Gypsy, de Hayward ("Yendo a la velocidad de una sombra de millones de años/ la oscuridad es el único sonido que descubren sus oídos/ Peleando contra las visiones de eternidad/ Gritando por un futuro que nunca será"), y Eternity Road, de Thomas ("No hay eternidad/ Recorriendo a través de un cielo de caracol/ observa la verdad que no podemos ocultar"), llega la magnánima balada Candle of life, de John Lodge, que sintetiza el contenido de lo que se canta en las anteriores canciones: el hombre (la humanidad) atrapado en el tiempo, descubre la imposibilidad de conseguir la eternidad en su búsqueda por expandirse en el espacio estelar; la oscuridad y la soledad es lo único que parece rodearlo en su viaje de millones de años: "Algo que no puedes esconder/ dice que tú estás solo/ escondido dentro de lo profundo/ de ti".

La única muestra de psicodelia la hallamos en Sun Is Still Shining, que revisita de manera amable el sonido de la música hindú, sin arriesgar demasiado, pero reanimándonos tras las desesperanzadoras letras precedentes. Enseguida reescuchamos I never though I'd live to be a hundred, mucho más breve que la primera versión, de apenas treinta segundos, como una suerte de preludio de Watching and waiting, compuesta por Hayward/Thomas, una atribulada balada que cierra de manera impecable el álbum, imprescindible muestrario de gemas pop, donde lo lírico y lo orquestal se conjugan con ciertos guiños rockeros convirtiendo su escucha en una verdadera delicia auditiva.



CATEGORÍA: Rock progresivo, rock conceptual, rock psicodélico.
VEREDICTO: Imprescindible.
CANCIONES CLAVE: Eyes of a child, Candle of life, Watching and waiting.







15 enero 2008

LLEGARÁ OCTUBRE (El Pecho de Andy, Nuevos Medios, 1987)


Tras el Pecho de Andy, nombre prestado de una canción de Lou Reed, se esconde una banda toledana que está entre las más lúcidas e interesantes de España, aunque nunca ha merecido una mención de sus compatriotas en los «100 mejores» o «50 coñazos» u otras listas que las revistas de rock españolas acostumbran elaborar para demostrarnos que nadie es profeta en su tierra. Esta es una verdad tan clamorosa que el disco que comentamos, Llegará Octubre, figura como descatalogado y, por tanto, es prácticamente inhallable en el mercado hispano. La paradoja se agrava si consideramos que tiene una de las mejores portadas que hayamos visto de un grupo español, si evaluamos el notable nivel de las letras (escritas además por un joven poeta amigo de la banda, José Pedro Muñoz Herrera) y si escuchamos las modulaciones de la voz de Miguel Angel García y el virtuosismo del saxofonista Arturo Soriano. Obviamente, estos datos sólo añaden interés a las canciones, generosas en melodía y, sobre todo, talento.



Se inicia con Llegará Octubre, un canto al desamparo y la violencia purificadora: «Los niños del pantano/ ya no amontonan más carbón/ «Somos humanos» dicen/ y escriben versos al amor/ Acuchillan la noche silbando/ cuando alguna voz/ sale de las cenizas para pedir al Sol/ que colme el lodazal». Este tema da las pautas de la atmósfera de los cortes siguientes, con unos punteos de guitarra simples pero efectistas y el saxo como acompañamiento. Se desvanece, con un ritmo a lo Smiths, prosigue la vena poética digna de un Lautremont posmoderno: "Un ladrón en el espejo/ un vecino desangrado/ lava su dolor en ti/ higieniza diariamente su miedo a morir/ Te escupe su noche/ y se derrama entre unas piernas de algodón". La influencia smithiana, sobre todo de la época de Hatful of hollow, es también notoria en Un sospechoso huésped, que tiene una de las frases-paradojas más intuitivamente brillantes del disco: "Alguien demostró que la libertad era solamente una hipótesis". Más pausado, Megalópolis -gran tema- es un canto descarnado sobre las grandes ciudades: "La ciudad se descolgó/ en sarnosos trolebuses/ y alojó en su corazón/ las frondosas cruces de vuestra desolación".


Si hasta aquí el álbum nos ofrecía una infrecuente colección de canciones guitarreras con el apoyo de letras de alto vuelo poético, la vitalidad y el frenesí se reserva para los últimos cinco temas, en un in crescendo que llega a su clímax en la obsesiva Mordiste el polvo, y se modera, aunque no disminuye, en los más estándar pero no menos impactantes El Archipiélago y Tras la lluvia. Antes tenemos dos maravillas pop, En la red y La fe de los necios. En la red se inicia sosegadamente para luego acelerarse con el acompañamiento de unas restallantes guitarras con efecto delay: "En la red/ mi turbia realidad resbala/ como un pez monstruoso y abisal./ Enterrar la locura es/ abrir cavernas en la luz/ vivo en un lugar estereotipado./ Es factor elemental escapar de los rayos del sol,/ la única verdad que conozco,/ u oscilar bajo su candor/ reflejando la muerte en las escamas". La fe de los necios tiene casi la misma estructura de En la red, lenta en las estrofas y más rockera en los coros, con la utilización nuevamente del efecto delay, lo que le confiere una gran intensidad, mientras escuchamos cantar la devastación: "Y un diluvio de planetas roñosos invadió el salar./ Su bandera más impávida/ levantaron todas las rocas/ provocando un estallido infernal./  Y los últimos reyes/ predicaron la paz de los cementerios" .
Para convertir este disco en un desquiciamiento total sólo faltaría Fighting Temeraire, de su primer LP, del que suponemos ya no quedará ni la funda en las tiendas. Habría que decir también que el bajo lo toca maravillosamente Maruge, cuyo verdadero nombre es María Eugenia Muñoz, el baterista Miguel Angel Campos no se excede en ningún momento, y las guitarras de los dos García (Miguel Angel y Francisco Javier) mantienen un sonido pulcro en todos los surcos. En formato CD, se incluyen tres canciones de su EP Coartada, de antología. En suma, he aquí un disco y una banda que oscila entre la ecuanimidad musical y la energía juvenil con igual destreza.


CATEGORÍA: Pop-rock psicodélico español.
VEREDICTO: Notable.
CANCIONES CLAVE: Llegará Octubre, Megalópolis, En la red, La fe de los necios, Tras la lluvia.

LETRAS

LLEGARÁ OCTUBRE

Los niños del pantano
ya no amontonan más carbón.
“Somos humanos” dicen,
y escriben versos al amor.
Acuchillan la noche silbando,
cuando alguna voz
sale de las cenizas para pedir al Sol
que colme el lodazal.
Del sueño eterno de los Justos
venga al pantano
el fuego purificador.
Con dulce incienso vendrá.
Con dulce incienso vendrá.
Debes hablar por mí,
pues de noche he de callar.
Rogad, rogad por mí,
las almas de los niños
duermen aquí.
Negras levitas por el canal
se aproximan sigilosas.
Cruzando el cerco de las sombras
despertarás como las plagas del rosal.
Que árido invierno traerán.
Que árido invierno traerán.

SE DESVANECE
No escupir al aire, no.
Alguien duerme en esa cama,
en estado crítico.
La ruta magnética
de un lejano rosicler
se desvanece,
se desvanece.
La noche brota
entre unas piernas
de algodón.
Gestos mecánicos
quizá reaparezcan
sobre enigmáticos papeles
calados de otoño.
Un ladrón en el espejo
un vecino desangrado
lava tu dolor en ti,
higieniza diariamente
su miedo a morir.
Te escupe su noche,
te escupe su noche,
y se derrama
entre unas piernas
de algodón.
Juegas la negra pasión,
la perfecta escala del amor.

UN SOSPECHOSO HUÉSPED
Contemplas tu figura en el pulido bisel
de un cristal.
Reflejos divergentes juegan a tu favor.
Rutas cálidas se abren desde aquí,
Largos túneles donde se extravió tu mirada.
Y un convoy de palabras, rápidas como arañas.
Alguien demostró que la libertad era
solamente una hipótesis:
se precipitó en la profundidad,
yerto cual ángel caído.
Mide bien tus palabras, mide bien tus palabras.
El Reino Vegetal cae cerca de aquí,
si vienes por mí me descubrirás
nadando en la verde boscosidad
donde la luna se esconde.
Tú has visto la luna descender
sobre las capas doradas
como un sospechoso huésped.
Si el espejo te arrastra hasta la última playa,
donde el porvenir aún se hace esperar
aunque el brazo de la conspiración
arrojase los ídolos al barro hace mucho,
mucho tiempo:
mide bien tus palabras, mide bien tus palabras.
Más trémulos los ojos y a media voz,
cuando al contener la respiración
logras arrancar tu breve canción,
se te despedaza, porque
has visto la luna descender
sobre las copas doradas
como un sospechoso huésped.

MEGALÓPOLIS
En Megalópolis zumba
el dictador de la jungla.
Cuantos al alba
cruzaron sus pasos con él
ponen en venta la piel.
La boca de una pistola
que a ratos se vuelve loca,
ronda buscando la cene en el dulce pastel
de una volcánica sien.
La ciudad se descolgó
en sarnosos trolebuses,
y alojó en su corazón
las frondosas cruces
de vuestra desolación.
En Megalópolis zumba
el dictador de la jungla.
Acariciando en su cuna ángeles de cristal,
multiplicando un puñal
con las primeras luces,
cuando el amor se diluye.
Pocos minutos despejan de niebla
la faz del dragón
en su desnuda prisión.
Qué inocente insinuación,
Hay miradas que emborrachan,
cuando se tiene un jergón
y en los ojos dinamita
para abrir más subterráneos
con los huesos al sol.

EN LA RED
En la red
mi turbia realidad
resbala como un pez
monstruoso y abisal.
Enterrar
la locura es
abrir cavernas en la luz,
vivo en un lugar
estereotipado.
Es factor
elemental
escapar de los rayos del sol,
la única verdad
que conozco,
u oscilar
bajo su candor
reflejando la muerte
en las escamas.
Qué maldita espuma
me retiene,
qué agrio anzuelo
quema mi garganta,
qué alimaña
reina en esta red,
y al amanecer sus dientes pule,
un súbito final me desbarata,
otros como yo
preparan la rebelión.

LA FE DE LOS NECIOS
Mil motores el sueño tendió
sin carriles donde circular,
ni horizonte que temblase
al son de sus golpes.
Dientes de hierro, rechinaban
al robar al mar
vagonetas
vagonetas de sal.
Y arreciaban las piedras
como auténticas fieras.
Lentamente
demolió el tambor el cielo estrellado
y un diluvio de planetas roñosos
inundó el salar.
Su bandera más impávida
levantaron todas las rocas
provocando un estallido infernal.
Y los últimos reyes
predicaron la paz de los cementerios.
Los motores que el sueño tendió
sin carriles donde circular
ni horizonte que temblase
al son de sus golpes,
en la noche azul,
descansaron, descansaron,
descansaron
y saciaron su sed,
al amor del incendio
derribando de un tajo viejos imperios,
devolviendo al mar la fe de los necios.

MORDISTE EL POLVO
Mordiste el polvo una sola vez,
sonó para ti la alarma.
Invadió el tiempo tu maletín,
y ahora donde estás, no sabes.
Corriendo tras el agua
Y sus reflejos transparentes,
Descorres las cortinas de maleza.
Brillan tus ojos
al ver correr el tiempo.
Sueñas
ser libre.
No inventaste esta fuga,
solo fuiste un pobre chino.
Pero la selva es de papel,
y en su interior no hay salida.
Sangran tus manos en la cueva evanescente
que has perforado en la montaña herida.
Brillan tus ojos
al ver correr el tiempo.
Sueñas ser libre.

EL ARCHIPIÉLAGO
Si una serpiente incendia el mar,
su sonido reverdece en pleno vendaval.
Si el cielo arroja bombas de sal,
¿qué archipiélago florece sin querer soñar?
No existió nunca tan voraz
boca ni animal que lo pueda devorar.
Nada te extrañe que un buen chaval,
el volcán, se desvanezca como un carnaval.
Si hasta los gatos quieren saltar
desde Cuba hasta Managua al verlo despertar.
No existió nunca tan voraz
boca ni animal que lo pueda devorar.

TRAS LA LLUVIA
No es tan oscuro este tren
como la noche,
turbias intenciones trae,
como si pensara
en la única ocasión
que lanzó sus perros tras de mí,
corta como un proyectil la inmensidad,
entre la lluvia.
Qué bárbaro camino trae
aroma de sangre,
unas gotas nada más,
y un ciego vértigo
que agolpa su tremor,
cuando el sueño invade los valles
donde la locura vuelve a pernoctar
tras la lluvia.

COARTADA
48 horas sin cesar
clavándome preguntas,
tan solo lo envolví
de un trágico calor,
me mira en su rincón
oculto en las sombras.
Si aún está aquí,
si aún está aquí.
Nos despedimos,
no sabes dónde fui.
Por eso
esa coartada eres tú.
Me cambiaron de sitio la nariz
por un miserable
que escupía tristeza.
No importa cómo fue
si estaba en tus brazos,
borracho de placer,
no es por recordarlo.
Ya nada me asusta,
ya nada me asusta…
si esa coartada eres tú…

TIERRA SALVAJE
El mar es aún más profundo
las olas son más violentas
la tierra late caliente
bajo mis pies.
Sueño con mi alegre saipán
sueño con mi alegre saipán.
Volví sobre mis pisadas
recuerdo bien tu silencio
solía herir como un rayo
de lucidez.
Lejos con mi alegre saipán
lejos con mi alegre saipán.
Cegado por el delirio
solo en la isla presiento
el sueño cálido y negro
de mi incierto final.
Sueño con mi alegre saipán
sueño con mi alegre saipán…

GOLPE MORTAL
En la montaña
despierta el deseo,
las ruinas cubren
el sexo del atlas.
Ciegos de hambre,
vendidos al viento,
enfermos de inquietud,
invertebrados
testigos de un golpe
mortal.
En cada boca
salpica el desierto
sordas descargas
de polvo negro.
Cruzan jadeos ahogados
al aire,
tal vez se mueren,
sabios y extraños
testigos de un golpe
mortal.
Habitan el cielo.










17 noviembre 2007

HERE COME THE WARM JETS (Brian Eno, Island, 1973)


Brian Eno es una de las mentes preclaras del pop electrónico y vanguardista. Su concepción del no-músico se convirtió en un lema pragmático para los punks y para toda la hornada ochentera, estos últimos capaces de hacer con un sampler cassio una serie de temas monótonos acompañados de la caja de ritmos y que luego empaquetaron con el rótulo de techno-pop o música industrial. Tras abandonar Roxy Music, inició una carrera solista que tiene sus puntos altos en Before and after science y Here come the warm jets, el disco que comentamos. Su personalidad inquieta, sin embargo, lo motivó en incursionar en la música ambiental y patrocinar (como productor) una serie de proyectos paralelos, con nombres del nivel de David Bowie (le produjo su trilogía berlinesa Low, Heroes y Lodger) y David Byrne (con Talking Heads en More songs about building and food, Fear of Music y Remain in Light, y a dúo, con el interesante My life in the bush of ghosts) y bandas como Devo (el mítico Q: Are We Not Men? A: We Are Devo!) y U2 (con Daniel Lanois, The Unforgettable fire y The Joshua Tree, principalmente). Muchos de los discos nombrados fueron hitos en la historia del pop y mucho de su éxito se debe al sonido Eno.
Here come the warm jets, como concepto, difiere absolutamente de la etapa Roxy Music de su andrógino autor. Lejos del romanticismo plañidero de los dos primeros discos de Roxy Music (con un Brian Ferry melifluo aunque en su punto en el aspecto vocal, y con unas canciones espléndidas que merecen nota aparte), Here come the warm jets es toda una revelación musical y un inmenso paso adelante dado por Eno. El ropaje sonoro con el que cubre las diversas baladas está más conectado a la electrónica y, si bien la matriz del rocanrol en su acepción más pop se mantiene, el sonido clásico de una banda de rock es desechado de plano. Esto se escucha a las claras desde el frenético corte inicial, Needles in the camel's eye, con un incesante bajo que cada vez es más machacante, hasta la canción-himno Here comes the warm jets, que concluye con unos coros reiterativos y sentimentales.
Este es un disco en donde la guitarra suena a veces como las hélices de un helicóptero algo marciano (The paw paw negro blawtorch), en otros momentos alcanza una fuerza heavy (Baby’s on fire) y llega al paroxismo eléctrico en gemas obsesivas y absolutamente maníacas como Driving me backwards, donde los teclados parecen cobrar vida y crisparse de terror ante una melodía salida de las catacumbas. Por otro lado, Blank Frank es un contundente puñetazo a los conceptos tradicionales de la música y su esteticismo de salón. Y la letra es pura dinamita: "Blank Frank: él es el mensajero de tu perdición y de tu destrucción/ Sí, él es quien te erigirá como una nada / Y él es quien te observará en las aceras/ Su particular habilidad es dejar bombas en las entradas de las casas de la gente".
El álbum también ofrece una faceta más pop, en baladas de reposado lirismo como Cindy tells me, Oh some faraway beach, Dead finks don’t talk y sobre todo Some of them are old, nostálgica dentro de su evidente perversidad, como todos los temas de este repertorio vanguardista de un no-músico.


CATEGORÍA: Pop electrónico, vanguardia.
VEREDICTO: Imprescindible.
CANCIONES CLAVE: Baby's on fire, Blank Frank, Some of them are old, Here come the warm jets.








02 octubre 2007

MEMORY ALMOST FULL (Paul McCartney, Hear Music 2007)


Ni los más optimistas lo hubiesen esperado a estas alturas. Ya el Chaos and Creation in the Backyard (2005) resultó una verdadera sorpresa para críticos y fans. Y no porque, como la prensa abiertamente ignara o de poca credibilidad quisiera hacernos creer, sus últimos álbumes delataran la sombría mediocridad de una leyenda viva que se obliga a editar discos impulsado por las leyes del mercado o de la supervivencia en las listas de éxitos. No. En este blog sostenemos todo lo contrario. Después del innegable bajón creativo que tuvo luego del Tug of War (1982), a partir del Flowers in the Dirt (1989) hay una recuperación notable en la carrera solista de Macca, lo cual se expresó en discos sólidos como Off the Ground (1993) y Flaming Pie (1997), renovó aires con el frenético disco de covers de rocanrol Run Devil Run (1999) -con tres potentes canciones de su autoría, un verdadero "disco de culto"-, y revitalizó su sonido con el por momentos avezado y experimental Driving Rain (2001), que contó con la producción de David Kahne. Cuando apareció Chaos and Creation in the Backyard (2005) fue tanta la publicidad que se hizo en torno a las calidades de la producción de Nigel Godrich, que algunos, si bien recibimos con entusiasmo el preciosismo sin igual de ese disco, nos apresuramos a poner los puntos sobre las íes sobre su lugar en la carrera de Macca (Ver mi reseña en este blog, de octubre 2005, en la que por ejemplo anoto: "tan injusto como minimizar su etapa solista es poner en un pedestal a la última obra de Macca. A quienes recién se animen a escuchar un disco de McCartney y les guste, sería bueno que rebusquen en el resto de su discografía, de seguro encontrarán álbumes tan interesantes y logrados como este último").




Pero intentaré explicar por qué digo que ni los más optimistas hubiésemos esperado un álbum como Memory Almost Full. Obviamente no porque los últimos álbumes no nos demostraran la vitalidad y vigencia de Macca como músico. Tampoco porque no estuviera producido por Nigel Godrich (últimamente creo que más bien hay un lobby mediático de ciertos "alternativos" para levantar las virtudes de este señor). Sino porque, con tantos álbumes a cuestas, parecía imposible un disco con canciones que realmente no se parecieran a nada de lo anteriormente recorrido y que, a pesar de ello (o por ello), mostraran una brillantez y capacidad inventiva de primer orden. Y es que Memory Almost Full, si bien es irrelevante esperar que sea su mejor disco (principalmente si detrás están Ram y Band On The Run), creo que es el más sorprendente desde sus grandes discos clásicos, tanto o más que Chaos and Creation in the Backyard.




Aunque las comparaciones son siempre odiosas, es inevitable establecer las diferencias con su predecesor, sobre todo si aquel fue tan elogiado por un sector de la crítica. La primera constatación debe concentrarse tanto en los detalles de producción como en la complejidad de las composiciones. En el duelo (ficticio) entre Kahne y Godrich, lo primero que habría que romper es el mito de que este último es un productor súper exigente, una suerte de "productor ideal" para el "caprichoso" Macca, mientras que aquél, como al parecer todos los anteriores, son (o fueron) "complacientes" con las extravagancias del ex Beatle. La falacia de esta premisa se desmorona con la sola escucha atenta de las canciones que componen este último Memory Almost Full. Por ejemplo, como en Chaos and Creation in the Backyard, en este nuevo álbum también Macca toca todos los instrumentos en varias canciones; sin embargo, en Chaos and Creation in the Backyard la mínima instrumentación y la simplicidad del sonido deja al descubierto cuando se trata de un unipersonal, mientras que en Memory Almost Full la serie de arreglos, movimientos y armonías en un mismo tema revelan una complejidad en la producción que, si no figurara en los créditos que se trata de un solo instrumentista, podríamos pensar que ha recibido el apoyo de la banda. Basta escuchar See your sunshine, Mr. Bellamy o Gratitude para comprobar lo aquí dicho. En estas canciones Macca toca absolutamente todos los instrumentos, pero consigue un sonido finamente sincronizado con una serie de guiños armónicos propios del art-pop más elaborado. Son tres piezas perfectamente ensambladas, donde nada ha sido dejado a la improvisación o al azar, y cada una de ellas es una clase maestra de la composición pop. Si See your sunshine se podría predecir en algunos cortes del Off the Ground Complete Works o en algunos bonus track de Flowers in the Dirt, en cambio Mr. Bellamy y Gratitude no tienen antecedentes en el cancionero completo del ex Beatle. En cambio, en Chaos and Creation in the Backyard sólo veo una sola canción donde se luce como compositor y es Promise to you Girl (fíjense en las armonías, la estructura circular de la canción, los cambios de compás, etc.); en cambio, en Memory Almost Full casi la mitad del disco tiene una estructura compleja (Only Mama Knows, Mr. Bellamy, Gratitude, Feet in the Clouds y House of Wax). Y si se trata de grandes baladas, a las de Chaos and Creation in the Backyard contrapondría You Tell Me y The End of the End, que no les van a la zaga. Si se trata de buen pop rock, aparte de Promise to you Girl, el Chaos and Creation in the Backyard sólo tiene Fine Line, mientras que aquí están Vintage Clothes, That was Me (un temazo, realmente), Ever Present Past, Only Mama Knows... Incluso acá hay más distorsión, más caos, más furia y vitalismo que el llamado "chaos & creation" que de caos tiene muy poco, es más una colección de buenas baladas y canciones de "medio tiempo". Y por si fuera poco, el Memory Almost Full se acerca al paradigma Beatle tanto o más que el Chaos and Creation in the Backyard y además al paradigma Wings y al de Paul solista. Así que sinceramente creo que, como muchos sabíamos, se confirma que Nigel Godrich lo único que logró fue pasar la música de McCartney por un tamiz "serio" para que la crítica lo elogiara, hizo un buen disco, pero hasta allí no más, porque dudo que Chaos and Creation in the Backyard sea mejor que los discos anteriores de Macca, a mí particularmente no me parece mejor que el Flaming Pie o el Off the Ground (ni menos que el Run Devil Run) para poner algunos ejemplos.




El álbum abre con Dance tonight, un contagioso country minimalista con un rasgueo incesante de mandolina. Es la típica canción de estructura sencilla del largo catálogo de Macca. Habría que decir en primer lugar que cuando alguien como McCartney compone una tonada como Dance tonight no lo hace por falta de rigor ni descuido, sino porque es parte de su modo operandi como compositor, es más, es parte de su concepción del pop, su "ideal platónico" del easy listening como señala un avisado crítico de la revista Rolling Stone (lo que en literatura se llama la "poética" del escritor; ideal que por otra parte comparte en lo esencial Nik Cohn en su famoso libro Awopbopaloobop Alopbamboom). Una de las características de los Beatles desde sus inicios era la rapidez en que componían sus canciones y que eran fáciles de escuchar. McCartney siempre ha sido un defensor de esta manera de trabajar, y como solista, aún más. Incluso está la famosa anécdota contada por Dustin Hoffman, quien dudaba de la "fama" de Macca de componer canciones con sorprendente rapidez y en una ocasión le pidió que improvisara una tonada a propósito de la muerte de Picasso, y ya se sabe que al instante McCartney rasgueó su guitarra y compuso lo que sería Picasso's last words. Por si fuera poco, el propio McCartney ha declarado que Dance tonight la compuso en un dos por tres, como jugando, mientras tocaba la mandolina que había acabado de comprar. Es cierto que Dance tonight no es una gran canción ni la cumbre en originalidad, y de hecho la primera impresión al escucharla es su declarada simplicidad (aunque contagiante y hasta enternecedora para este humilde blogger), pero vale sólo como una introducción de un disco que sorprende canción tras canción, por su diversidad de estilos, y porque al fin, después de mucho tiempo, nos regala canciones que no son del tipo "Blackbird II" o "el nuevo For no One" (como en el tan celebrado Chaos and creation in the backyard); es decir que se salen del estereotipo, lo cual se agradece.
Pero si bien parte del repertorio de McCartney son composiciones de estructura sencilla y escritas con rapidez, también ha hecho gala de canciones más elaboradas pero siempre dentro de un estándar pop. Memory Almost Full es prueba de ello. Desde el power-pop Only Mama Knows (con una acertada introducción en clave de violines); la acústica y melancólica You tell me (con una variación de acordes que recuerda mucho el estilo Neil Young); Mr. Bellamy (composición a modo de contrapunto, con ecos del sonido 10cc de su periodo clásico, con unos arreglos corales y art-pop nada "simples", y que hasta donde sé sólo tiene un lejano parangón en su magistral Uncle Albert/Admiral Halsey); Gratitude (una oda gospel con toques de soul, con una voz que se automodula entre lo restallante y lo armónico, un temazo que supera al que para mí era su mejor intento en esa dirección como solista, me refiero a Call me back again del álbum Venus and Mars); Vintage Clothes (un pop-rock con armonías vocales a los Beach Boys y con interesantes variaciones rítmicas en el coro), That was Me (un rítmico rockabilly apoyado por un compás de piano a lo Jerry Lee Lewis y que tiene un final frenético con una destemplada voz muy rocker y que se saluda desde estas trincheras), House of wax (una balada oscura, intensa, dramática, otro de los súper temas de este disco, un clásico que también supera en siniestrismo a Dear friend del Wild Life, y cuya guitarra solista me recuerda mucho al sonido alcanzado por David Gilmour en el periodo The Wall, y eso es mucho decir). Por otra parte, hay quienes han apuntado sobre Nod your head similitudes con el estilo de White Stripes, pero a mí me parece más afín a los temás abrasivos de por ejemplo Pixies (creo que si lo cantara Black Francis todos los alternativos estarían proclamando lo buena y rompedora que es). Y de The end of the end ya no es preciso agregar más, es una belleza a la altura de sus mejores baladas a piano.
Memory almost full es un álbum absolutamente iluminado, fresco, que renueva una vez más la fe en uno de los compositores más geniales de pop-rock de todos los tiempos.
CATEGORÍA: Pop rock.
VEREDICTO: Imprescindible.
CANCIONES CLAVE: Only Mama Knows, Mr. Bellamy, Gratitude, House of Wax, The End of the End.